¿Cómo venderías la imagen de España en una campaña publicitaria hoy?

Escrito por // may, 2013
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La imagen de España necesita una campaña interna. Es así. Necesitamos vender España a los españoles. No nos creemos. No nos tomamos en serio. Y ese cambio no sé si sería capaz de producirlo ni la más brillante entre las más brillantes campañas de publicidad. Pero ya que estamos aquí, como mínimo, vamos a intentar dilucidar qué queremos vender, qué tenemos de valor, de diferencial, de extraordinario. Qué poseemos que el resto del mundo sí está dispuesto a comprar y, lamentablemente, nosotros no. La respuesta, para mí, es el talento y la creatividad. Quienes quieran hacer la comprobación verán que en muy diversos ámbitos, como por ejemplo la medicina, la literatura, la ingeniería, los deportes, la moda, el cine, la física, la investigación o la publicidad, hay españoles reconocidos y valorados internacionalmente. Lo que ocurre es que aquí les hacemos poco o ningún caso, y apenas sabemos de su existencia, mientras que otros países, como por ejemplo Francia, Alemania o los USA, adoptan a esos desamparados hasta tal punto que parece que sean franceses, alemanes o norteamericanos. Y en parte supongo que lo son, porque el talento es de quien lo desarrolla, lo potencia y lo hace florecer.

¿Qué pasa con nosotros? Pues pasa que somos incapaces de transformar el talento en negocio, en beneficio, es decir, en economía. Es algo histórico. Algo que, además, pertenece a esas cosas que, para risa de unos y lamento de otros, nos une. ¿Qué hacer con esto? ¿Cómo hacer de este territorio una campaña de comunicación? Bueno, supongo que lo mejor sería, antes de nada, exponer el problema. No necesariamente en un spot de 30”, eso, en todo caso, ya vendría luego. Sería más apropiado un contenido. Me imagino un documental. Trágico. Demoledor. Realizado, además, por un extranjero, alguien de fuera, ya que es tan típico nuestro eso de si nos lo dicen otros nos lo creemos un poquito. Sí, definitivamente, me temo que el documental, el contenido de marca, debería ser realizado por un director que no fuera español. Luego, trataría de convertir ese material en argumentos para los inversores. No es importante que sean de aquí o de allá, es importante que por una vez el dinero vaya donde está el talento y no al revés. Lo necesario es ser capaces de generar industria alrededor de nuestra creatividad, del mismo modo que en Noruega se ha generado industria alrededor del petróleo, más allá de la mera extracción. España, o mejor dicho, los españoles, tenemos otra clase de petróleo que, además, lejos de gastarse se multiplica con su uso. Luego, claro, cómo no, vendrían los GRPS y los banners de todo tipo, formato y condición, la página web y la publicity, las relaciones públicas, alguna mobile app y alguna nueva cosa que aparecerá antes de que salga, incluso, esta respuesta a esta pregunta. Pero la realidad es que no estoy del todo seguro de que ni la más brillante entre las más brillantes campañas de publicidad consiga cambiar esa tendencia. Al fin y al cabo, a la publicidad en general, le resulta muy complicado crear tendencias, está más acostumbrada a reafirmarlas o perpetrar, como sucede en esos anuncios en los que encierran a tres generaciones de mujeres en la cocina, modelos tradicionales, por trágicos que resulten. Sí, no estoy del todo seguro de que ni la más brillante entre las más brillantes campañas de publicidad consiga cambiar esa tendencia. Y es que si no hemos sido capaces de generar un modelo de negocio que no arruine al 90% de los clubes de fútbol, ¿seremos capaces de vender la imagen de España ni que sea a nosotros mismos?